Pañuelos en la cabeza y velo en los ojos
Por abdul haqq salaberria (*)
Fuente: noticiasdegipuzkoa.com
Cada vez son más las musulmanas y musulmanes que estamos en contra del velo. Pero no el que se ponen en la cabeza voluntariamente las mujeres, que no vela nada sino todo lo contrario, hace explícita una forma de vida, sino el que pretenden obligarnos a ponernos delante de nuestro ojos a todos los ciudadanos para velarnos la realidad de lo que debatimos. Discutir sobre un trozo de tela es desviar la atención sobre el verdadero debate. Es hacer exactamente lo mismo que se critica a regímenes islamistas cuando se rayan con la cuestión de la vestimenta de sus mujeres.
Nunca fue un tema de gran interés para los musulmanes cuando estaban organizados políticamente bajo la forma genuina de Califato. Si examinamos la jurisprudencia clásica, el capítulo destinado a cuestiones de vestimenta tiene mucho menor rango que el dedicado a la alimentación, o a aspectos relacionados con la limpieza. Lo que realmente preocupaba, como preocupa a cualquier sociedad, era el mantenimiento de unas prácticas comerciales justas, la persecución de la usura como indicio de corrupción social, y unas prácticas religiosas sociales ejemplares, así como la recaudación de los impuestos sin saltarse las limitaciones establecidas por la Sharia. El justo equilibrio entre el orden social y la libertad individual era el meollo de la cuestión de aquella sociedad, como lo es de la nuestra.
El debate de fondo que todos quieren evitar inventándose falsos debates es el de decidir quién valoriza y en base a qué legitimidad lo hace.
El debate de la vestimenta es falso, no porque lo digamos los musulmanes; lo dice la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Constitución, y el sentido común, que es la norma de convivencise ha consensuado quea humana perfeccionada durante milenios. Todo el mundo puede vestir como le dé la gana, con pocas excepciones: vestir de agente de la autoridad sin serlo puede crear problemas de orden público; ir exhibiendo la militancia nudista por la mitad de la vía pública ofende al buen gusto, según está consensuado… Pero fuera de estas pocas excepciones estamos acostumbrados a ver de todo por la calle.
Si yo defendiera que las monjas deberían desprenderse de sus hábitos porque éstos representan una manifiesta carga represiva contra la mujer en el seno del catolicismo, me dirían, con razón, que estoy meando fuera del tiesto. Habrá monjas que llevarán los hábitos por rutina. Otras, la mayoría, se los pondrán con un orgullo especial en una época difícil para profesar la fe de forma tan exigente y manifiesta. Puede que haya monjas que se los pongan por imperativo legal de su orden, aunque bien les gustaría ir algo más frescas por la vida. Los votos son voluntarios. Evidentemente, si no lo fueran, deberían denunciarse.
Del mismo modo si una musulmana en España lleva pañuelo obligada por su marido, familia, jefes o jefas, puede denunciarlo ella o podemos denunciarlo el resto de los ciudadanos. Por lo demás, si no hay coacción, puede ir enfundada en un burka. Eso sí, no sería lógico que pretendiera aspirar a superar las pruebas de selección de personal de Iberia, ni que denunciara a la compañía por discriminación. En este caso, la que discriminaría sería ella: entre pasar desapercibida o vestirse a su antojo. El mismo derecho que tiene ella para vestir como le venga en gana tendría Ibera para poner los criterios de selección que le convengan, siempre que no discriminen por razón de sexo, raza, creencias, etc. Pero sí pueden discriminar por razones de vestimenta, incluso de talla o de edad. Legalmente es posible.
Zanjada pues esa cuestión básica sobre los límites de la libertad individual como está por nuestras normas ¿por qué debatir una y otra vez sobre el pañuelo, mal llamado velo, de las musulmanas? Algo huele a chamusquina, que decíamos cuando éramos críos. A ver, ¿no será que lo que se está debatiendo aquí es otra cosa? Yo creo que sí. Lo que molesta no es una prenda de vestir. Lo que molesta es que alguien, a estas alturas, siga diciendo que la religión es central en su vida. Ahí está clavo.
Lo sé porque a mí me choca lo mismo ver a un cura con sotana por la calle, y eso que me crié oliendo a naftalina de convento. En tiempos de Franco era normal, pero ahora, “¡Ojo, fundamentalista del Opus Dei a babor!”. Si es franciscano la cosa cambiaba algo: “¡Mira, Obi Wan Kenobi!”. La verdad es que cada vez se ven menos, pero estoy seguro de que según vayan viéndose más pañuelitos en las cabezas de las musulmanas se comenzarán a ver más alzacuellos, sotanas y escapularios. ¿Es eso peor que ver algunos tatuajes francamente imbéciles en miembros y miembras de nuestro vecindario? Al menos el pañuelo o la sotana no son ambiguos en su mensaje, pero otras expresiones sí lo son. ¿Qué debo interpretar cuando veo un cuello lleno de pinchos? ¿Cuidado con el ciudadano o ciudadana, que muerde? ¿Es la manifestación externa de una opción sexual? ¿Es sólo una elección estética? Supongo que habrá que preguntar antes.
La sociedad laica se considera a sí misma en un estadio evolutivo avanzado y superior respecto a la sociedad confesional. Puede ser cierto si consideramos superada la religión como una imposición formal o como la institucionalización de lo espiritual. En este sentido, el laicismo debería ser la expresión de una espiritualidad genuina, libre de ataduras formales. No negaría la espiritualidad del ser humano sino la rigidez estructural religiosa. Pero eso es la teoría. En la práctica, el laicismo se ha transformado en otra religión, igualmente retórica y ritualizada, igualmente reaccionaria, igualmente proselitista, igualmente totalitaria.
* Delegado en Euskadi de la Fundación European Muslim Union

July 1st, 2008 at 4:01 pm
Asalamo aleikum hermano y amigo, le felicito por su comentario. Tanto se ha dicho sobre éste tema!!! Y sin embargo, siempre da para más. Por ahora, quisiera comentarte que lo esencial en éste asunto, al menos para mí, es demostrar nuestro sentido de unión y solidaridad. En algunas ocasiones, puede resultar fácil el aprovecharse de “la primera impresión” que causa en una sociedad no islámica el uso del hijab.
Cierta vez, iniciando a laborar en una gran transnacional, mi jefe inmediato me consultó si yo “necesitaba alguna condición especial o diferente” del resto de mis compañeros por ser musulmana. ¿¿¿Que si me entró la tentación de pedir algún privilegio??? Quizás sí, pero sólo por un segundo, únicamente me limité a especificarle a grandes rasgos nuestras prohibiciones y solicitar un lugar adecuado para mis oraciones.
Alhamdulillah, estimado hermano, contamos con personas como usted, que están en constante vigilancia de nuestros preceptos y así lo hacen saber a los demás, de los cuales muchos optan solo por “pasar a la siguiente página”..
Bendiciones para todos.
July 3rd, 2008 at 8:57 pm
Querido abdul haqq salaberria:
Eso lo de llevar el velo Volutariamente hay que investigarlo bien, no sé si habrá una mujer en el mundo quiere ocultar el pelo sin que haya influencia por los clérigos o la ideología religiosa.
un cordial saludo de La mancha.
Zinar Ala
July 3rd, 2008 at 10:41 pm
Cómo ser musulmana en Costa Rica, usar el hijab…y no morir en el intento!!!
Asalamo aleikum hermanos y amigos, hace cinco años cuando decidí aceptar el Islam como mi fe y estilo de vida, jamás imaginé que el adoptar una religión diferente a la de la mayoría de mis paisanos (cristianos) y usar el hijab podría cambiar tantas cosas.
Después del 9/11 influenciada por el bombardeo de información occidental con respecto a los “terroristas musulmanes”, opté por investigar por mí misma la “otra parte de la historia”.
Confieso que le tenía “terror” a los musulmanes y algo de lo que más me molestaba era observar la sumisión de la que supuestamente son objeto las mujeres, observarlas con velo me hacía enojar ya que no soportaba la idea de que ellas no fueran “libres”, cuán equivocada estaba!!!
Después de 3 años de compartir con musulmanes de todo el mundo por Chat, fui conociendo su estilo de vida y fe, me maravillaba el respeto y temor que le tienen a Allah.
Coincidió ésta situación la decepción que me causó la Iglesia Católica, cuando pude comprobar su corrupción, encubrimiento y fomento de los peores instintos a sus “religiosos” pero prohibiéndolo a sus fieles.
Al reflexionar y darme cuenta de que ya no podía pertencer más a un credo del que me avergonzaba siquiera entrar en alguno de sus templos, medité sobre cuál podía practicar ya que me gusta congregarme. No me imaginaba en alguna de las otras religiones que se practican aquí y pensé: Porqué no el Islam?
Un amigo desde Egipto me ayudó a encontrarla, jamás había visto a una mujer con hijab en mi país ni mucho menos una mezquita. Me dieron la dirección y antes de entrar supe que ese era mi camino de ahora en adelante, me sentí tan orgullosa!!! Por primera vez en toda mi vida supe que era parte de “algo”.
El sheik me recomendó meditar mucho mi decisión con mi familia…Nada, yo no tenía ninguna duda, ahí mismo hice mi shahada y le pedí instrucciones sobre el gusul y el salat.
Comencé a usar el hijab al día siguiente, NADIE me lo impuso, NADIE me lo pidió. Sin embargo mis compañeros y amigos entraron en shock. La mayoría de mis familiares se averguenzan de mí, otros me desconocen como tal.
Tuve que “pelear” en el Registro Civil para que en la fotografía de mi documento de identidad y el pasaporte me aceptaran usar el hijab, aunque ello implica que cada vez que he salido del país, a mí es la única que dejan en el transporte, mientras envían a los perros a rastrear explosivos…
Sin embargo por usar el hijab es que mucha gente se da cuenta de que hay musulmanes en mi país y se interesan por conocer más sobre nuestra fe; ya que se me acercan y preguntan en qué creemos o porqué nos cubrimos.
A los pocos meses dejé el trabajo que tenía y pude constatar cuánto temor e ignorancia tiene la mayoría de la gente con respecto al Islam.
Cómo olvidar al señor que me preguntó: De qué parte de musulmani a es usted?, o los que al pasar dicen: Qué calor, ya salieron los payasos, ahí viene la loca; qué se creerá la Virgen María ? O tal y como le dicen a mis hijos algunos de sus amigos: Cómo va a ser musulmana su mamá si es “super costarricense”!!!
Costa Rica se caracteriza por ser extremadamente pacífico, y estoy orgullosa de ello, pero como en todo, algunos opacan esos bellos sentimientos y hacen creer al resto de la población que todos piensan igual.
El año pasado cuando estuve en contra del TLC con USA, fui acosada y amenazada de muerte, me llegaron correos en los que me pedían que no me quitara el hijab para que me reconocieran fácilmente y que “San José” la capital de mi país no era segura para mí o bien que mi hija podía ser “bien vendida” en el mercado colombiano…
Por otra parte, sufrimos de discriminación por parte del colegio en el que mi hijo de 15 años estudiaba y con las autoridades de Migración que, sin un motivo válido, devolvieron el 03 de octubre del año pasado a mi esposo a su país de origen (Argentina), alegando que no portaba los “papeles suficientes” cuando regresó de ir a visitar a su pequeño hijo, separándonos por 4 meses, haciéndonos perder ánimo, dinero y salud cuando la encargada de Migración del Aeropuerto Juan Santamaría me dijo (mirándome de arriba abajo, por supuesto yo llevaba mi hijab): NADA de lo que usted o su esposo hagan va a permitir que él entre al país, por lo menos hoy…Le supliqué, rogué e imploré el que entendiera que si en ese momento no contábamos con suficiente dinero, cómo íbamos a hacer si lo devolvían y perder el tiquete de $1000 que ya había usado???. Actúo de forma inhumana, me miraba con desprecio, asco y fastidio.
Mientras tanto, en la sala de entrada al aeropuerto, los empleados se burlaron de mi esposo diciéndole: Allá está su esposa como loca llorando para que lo dejen entrar…
Ante esa situación perdió la paciencia, les recriminó que jugaran con la vida de las personas y entonces lo sentenciaron y me dijeron: “Con mucho menos razón entra ahora su esposo al país porque nos acaba de faltar el respeto al ponerse malcriado”…
Tardé aproximadamente una hora en salir del aeropuerto, las fuerzas me faltaban, estuve llorando no sé cuanto tiempo en unas escaleras hasta que llegó la policía y me invitó a salir de sus instalaciones…
Al salir perdí el conocimiento, desperté en el hospital con la presión arterial al borde de una apoplejía. Pasé muchos días llorando porque en ese tiempo los ataques contra mi hijo se incrementaron al punto de que lo expulsaron aún con pruebas a su favor de que las tramas que habían planeado contra él no eran válidas.
Pero no pude quedarme en casa de brazos cruzados y llorando.
Fue por entonces que por esas injusticias decidí hacer una huelga de hambre (de la cual la prensa dio testimonio: http://www.prensalibre.co.cr/2007/octubre/10/sucesos03.php)
para protestar pacíficamente por el trato inhumano y las burlas de las que fuimos objeto, sobre todo mi hijo y yo que somos ciudadanos costarricenses.
En total, realicé 3 huelgas, la primera 7 días frente a la Corte Suprema de Justicia, la segunda 3 días frente a Casa Presidencial y la última de 4 días en las instalaciones de Migración.
Qué experiencias Dios mío, durante los 14 días en total que me mantuve sin consumir alimentos, se me acercaron personas de diferentes credos religiosos a hacerme compañía, a rezar por mí, algunos me llevaron frazadas, abrigos, sombrillas (estaba a la intemperie en la época más lluviosa del año).
Hubo inclusive una amiga que llegó a darme masaje en las piernas porque “estaba entumecida”.
Las amenazas por parte de la gente del gobierno fueron muy disimuladas, por ejemplo, enviaron a funcionarias del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) a intimidarme con que: “le vamos a quitar a sus hijos si continúa aquí”.
Llegaron algunos abogados de los más famosos del país a ofrecerme su ayuda gratuita (frente a las cámaras) pero cuando los busqué después “no estaban disponibles” ni respondieron a mis mensajes…
Los estragos a mi salud no se hicieron esperar y tuve que finalizar las protestas (mi cuerpo ya no soportaba más) pero pude terminarlas con la satisfacción de que al denunciar éstas situaciones, se sentara un precedente para que no le vuelvan a hacer lo mismo a cualquier otro, que comparta o no mi credo religioso.
El mundo entero está acostumbrado a que cuando algún musulmán comete un error, la noticia le da la vuelta al mundo cual rastro de pólvora en segundos, pero cuando es al contrario, pasa desapercibido.
Algunos personas en los foros en los que publiqué mi decisión de realizar la huelga de hambre, me acusaron de “suicida” y me recomendaron el no arriesgarme por un hombre que talvez a la larga ni valía la pena!!!
Ese mismo hombre fue el mismo que hacía un año me había devuelto la dignidad, confianza, el amor y respeto que un ingrato me había robado hacía tiempo…
Increíble pero cierto pero hasta después de 4 meses y solo por medio de musulmanes argentinos y algunos particulares costarricenses, que pudimos reunir el dinero para que mi esposo regresara ya que para ninguna organización pública o privada fuimos lo “suficientemente importantes”.
Por ejemplo: la embajada de Argentina argumentó que el problema lo había creado Costa Rica y que ellos no tenían “tanto dinero” para ayudarnos con el tiquete aéreo y Migración ante las pruebas que presentamos entre las contradicciones que hacían en el consulado de Costa Rica y Argentina al solicitar requisitos de entrada y salida al país me respondieron en una carta, después de echarme de sus instalaciones con policías: Migración no puede REGALAR dinero para SU problema.
La Corte Suprema de Justicia rechazó todos los recursos de Amparo que interpuse para mi esposo y mi hijo y la Corte Interamericana de Derechos Humanos desestimó la causa porque mi esposo “pudo entrar a Costa Rica después de todo”.
Sin embargo, estimados hermanos y amigos, si bien es cierto que en algunos momentos me ha sido arrebatado todo lo material, jamás pudo alguien o algo quitarme mi fe y mi amor a Allah y al Islam.
Algunos han tenido incluso la desfachatez de recomendarme que talvez las cosas serían diferente si: “regreso a Dios”.
Alhamdulillah, hermanos y amigos, hoy, tengo a mi familia reunida de nuevo, a mi hijo lo han felicitado en su nuevo colegio por su excelente rendimiento y conducta, he sido premiada con un nuevo trabajo en el que alhamdulillah puedo usar mi hijab.
Y aunque en Costa Rica la población musulmana es menor a 500, conversos como yo no llegan a 15 y solo hay una mezquita que permanece cerrada la mayor parte del tiempo, la gente poco a poco, va acostumbrándose a ver a alguien con hijab, a compartir, a entender que no somos diferentes (en mi trabajo me preguntaron si “mi condición” requería algún trato especial o beneficio, lo único que pedí fue permiso y un lugar adecuado para mis oraciones) y a aceptarnos como somos, comprendiendo que son más las cosas que nos unen que las que nos separan. Y aunque en Costa Rica la población musulmana es menor a 500, conversos como yo no llegan a 15 y solo hay una mezquita que permanece cerrada la mayor parte del tiempo
TODO ha valido la pena hermanos y amigos, el ser musulmana me da la identidad, felicidad, fe y certeza de que elegí el camino correcto, algo que jamás tuve antes.
Que Allah les bendiga.
Musulmana Costarricense.
July 7th, 2008 at 9:02 pm
As salamu Alaykum, Zinar Ala:
Por supuesto que hay mujeres que llevan el pañuelo obligadas, y eso no es lo peor: hay mujeres a las que se les obliga a casarse con un primo rico con sólo 14 años! y luego, cuando acaban divorciándose de él las tratan como si fueran prostitutas. Los mismos que las obligan a vender su cuerpo por una posición económica tienen la hipocresía moral de juzgarlas por no llevar pañuelo o vestir con unos simples vaqueros. Eso y muchas cosas peores que no quiero reproducir aquí. ¿Pero quién dijo que por nacer en un lugar y de unos determinados padres se presupone el Islam? Probablemente todos y cada uno de ellos debería revalidar su shahada, y no sólo delante de dos testigos, sino con cada uno de sus actos cotidianos.
Lo que yo digo en mi artículo es que si una mujer EN ESPAÑA tiene que ponerse el pañuelo por imposición puede denunciarlo. Es sólo una posibilidad que probablemente no se realice porque es muy duro denunciar a tu propia familia, a tu sangre…Y al fin y al cabo ¿merece la pena tanto sufrimiento por un trozo de tela? Lo se, se que no es sencillo. Pero la mayoría de las musulmanas españolas que conozco llevan si llevan el pañuelo lo hacen porque quieren hacerlo. Y ojalá fueran TODAS, porque sin libertad no hay verdadero Din, nuestra Sharia se transforma en un ritual vacío, y nuestro dikr de Allah, nuestro anhelo por su Amor y su Luz, se transforma en una rígida moral puritana, muerta, vacía e hipócrita.
Espero haberte respondido corréctamente.
Pero Allah sabe más.
July 16th, 2008 at 7:02 pm
Asalamo aleikum amigos:
Buscando para mi blog (erlik-khan.blogspot.com) el nombre del pañuelo que las mujeres del Islam usan, me he encontrado con vuestra página, que me ha parecido muy interesante y un paso más para comprender el uso del hijab por parte de las mujeres y, por tanto, respetarlo sin considerarse uno insultado, agredido.
He decidido ponerlo en la entrada del blog, os invito a verlo, lo he hecho con el mayor de mis respetos hacia el Islam, pero si vierais algo incorrecto, os invito a que me lo comentéis en el blog.
Mitakuye Oy Asin (por todas mis relaciones)
Erlik Khan.
November 25th, 2008 at 11:45 pm
Salam elikom a todos, espero que estéis bien. Bueno, quiero deciros que el llevar el hijab es un orgullo para todas la musulmanas y ” zinar ala “, no se tiene que investigar nada porque una mujer lleve hijab. Al revés, yo antes no me lo ponía y salía como quería, y ahora lhamdullah, me lo he puesto y voy con mucho orgullo por todos lados…y espero a que vosotros os sintais como yo, porque el ser musulmán es un orgullo. Bueno, os dejo.