Los textos sagrados que nos unen
La British Library de Londres ha organizado hasta el 23 de septiembre de 2007 una gran exposición bajo el título Sagrado: lo que compartimos, que mostrará abundantes libros históricos relacionados con las tres religiones de origen abrahámico: Islam, cristianismo y judaísmo. La muestra se ha organizado bajo del patronato del Rey de Marruecos, Mohamed VI, y del Duque de Edimburgo. Los fondos provienen en su mayoría de la propia Biblioteca Británica, y se han enriquecido mediante otras aportaciones, en especial de la Biblioteca Real de Marrakech. Es la primera vez que se pueden contemplar muchos de estos valiosos manuscritos y, también, que serán exhibidos conjuntamente en una gran exposición.
La muestra consta de unos 230 manuscritos, textos y otros objetos relacionados con esta cuestión. Entre ellos, ejemplares de la Torah judía, del Nuevo Testamento y del Corán, mostrados al visitante de forma temática, explorando los puntos en común y la manera en que han sido producidos, interpretados y usados. De esta forma, los responsables de la exposición pretenden demostrar “cómo estas creencias han interactuado entre ellas y se han influenciado”.
Entre las piezas más valiosas, se puede contemplar el Codex London, uno de los más antiguos manuscritos de la Torah que hayan sobrevivido, cuya copia probablemente data del siglo X; el Codex Sinaicitus, que es el más completo y antiguo manuscrito del Nuevo Testamento y se produjo probablemente en Palestina en el 350 d.C, así como el Ma’il Qur’an, sin duda uno de los más antiguos del mundo, fechado en el siglo VIII y escrito en la península arábiga.

June 30th, 2009 at 7:47 pm
Hay un trabajo de investigación histórica expuesto en www.lascosasdechurruca.com, que está dando que hablar por lo que desvela, a partir de las pistas salidas de un curioso librito, que devuelve a su origen los perdidos escenarios bíblicos, desde donde los escritos toman sentido literal, y los mitos pierden su condición, sobre documentos originales, sin contaminar por el tiempo y manos interesadas.
Es fuerte, pero ahí está.