Manifiesto Ubuntu contra la ilegalidad internacional
Manifiesto difundido por el foro Ubuntu, al que, entre otras organizaciones internacionales, pertenece la FUNCI
Afganistán, Irak, Palestina, Sudán…: ¡NO MÁS VIOLACIONES DE LA LEGALIDAD DEMOCRÁTICA INTERNACIONAL!
Más allá de un hecho concreto que nos aturde –que hay muchos, ¡tantos!-, más allá de una situación compleja que nos preocupa –que hay muchas, ¡demasiadas!-, se trata de una serie de hechos que hace ya tiempo que nos preocupan y que denunciamos: un conjunto de situaciones, tendencias, actuaciones (y no actuaciones) que nos piden nuevamente, incluso con más energía aún, que unamos nuestras voces (los abajo firmantes participantes, adheridos y amigos del Forum UBUNTU) para decir una vez más: ¡NO MÁS VIOLACIONES DE LA LEGALIDAD DEMOCRÁTICA INTERNACIONAL!
En Afganistán, Irak, Palestina, Sudán, …el enquistamiento, la militarización, la utilización de todo tipo de elementos que ignoran e incumplen reiteradamente la legalidad democrática internacional basada en los derechos humanos universales (prisiones “clandestinas”, vuelos “ilegales”, muros vergonzantes, asesinatos “selectivos”, efectos colaterales, respuestas absolutamente desmesuradas, errores técnicos…, parecen ser las banderas de las nuevas barbaries de los poderosos), sólo provocan/conllevan que, en los conflictos de nuestros días, el sufrimiento masivo e indiscriminado al que se ve sometida la sociedad civil de estos pueblos parezca no tener ninguna importancia, límite ni final.
La cumbre 2005 de la ONU, influenciada por los hechos del once de septiembre de 2001 (que como todo acto de expresión mediante la violencia y la lucha siempre hemos condenado y condenamos absolutamente), afrontó, entre otros, temas de paz y seguridad en el mundo. Afortunadamente, y aunque no ofreció demasiadas soluciones concretas, sí tuvo la lucidez de decir, por ejemplo:
-Reconocemos que la paz y la seguridad, el desarrollo y los derechos humanos son los pilares del sistema de las Naciones Unidas y las bases de la seguridad y el bienestar colectivo. Reconocemos que el desarrollo, la paz y la seguridad y los derechos humanos están vinculados entre sí y se refuerzan los unos a los otros.
-La comunidad internacional, mediante las Naciones Unidas, tiene también la responsabilidad de utilizar los medios diplomáticos, humanitarios y otros mecanismos pacíficos apropiados, para ayudar a proteger a las poblaciones del genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad.
Es en este contexto, y en muchos otros anteriores de la propia ONU, que finalmente unimos nuestras voces para, primero, EXIGIR:
-Que se acabe de forma inmediata con los hechos, situaciones y acciones ignominiosas como las citadas y que, sobretodo en estos conflictos enquistados, las fuerzas armadas actúen como “cascos azules” bajo la bandera y el comando de la ONU.
-Que se haga frente a la reforma de la ONU de verdad y de una vez por todas, con las atribuciones, funciones, recursos humanos y económicos necesarios y con el compromiso firme e inequívoco de todos -en especial de los Estados más poderosos-, para enderezar sin tardanza y con toda la firmeza necesaria las tristes tendencias y realidades actuales.
Y, segundo, para volver a LLAMAR a los ciudadanos y ciudadanas y, sobre todo, a las organizaciones de la sociedad civil mundial y a los movimientos sociales, a que continúen movilizándose para restablecer en el mundo un clima de diálogo y conseguir una paz y una justicia globales.
Firmado por Federico Mayor, Mario Soares, Cornelio Samarruga, Roberto Savio, Flavio Loti y otras muchas personas.
